martes, 9 de junio de 2009

Naimatac

La Fiesta de la Alegría (Naimatac)
Es el nombre de la fiesta más importante del año ya que convoca a todos los clanes en señal de agradecimiento a las bondades que ofrece la naturaleza.
Cada individuo está invitado a traer un poco de miel y frutos de algarrobo para contribuir al llenado de un recipiente hecho de un tronco de palo borracho de 100 o más litros donde una vez colocadas la harina de las chauchas de algarrobo y la miel de abeja, comienza la fermentación de la Lataxa na amap, (aloja).

La convocatoria se inicia con el sonar de los tambores de los expertos en fermentación que rítmicamente cantan las canciones tradicionales, al igual que las chicharras anuncian la madurez de la algarroba, mientras se incrementa la algarabía de las diferentes familias que van llegando en el transcurso de los días para celebrar la época de la vida fecunda y la abundancia de frutas que ofrece la naturaleza.
Cuando el Apishi lo'o, (encargado de la preparación de la aloja), anuncia que ya está todo listo, entonces comienza la fiesta de la alegría. La bebida está a disposición de todos y después de varios sorbos el tono de la conversación sube aceleradamente, los simples saludos se convierten en charlas, testimonios, anécdotas, mitos, hazañas, la danza tradicional, concertación de nuevos matrimonios.
Los mayores y ancianos se alternaban al lado del fuego para hablar de los espacios políticos, dirigencias y disputas con los otros jefes de bandas y otros asuntos de interés general.
En esta festividad tradicional también ponen nombre a los niños de ambos sexos que hasta ese momento no lo tenían. La nómina de los nombres es aprobada por un consejo de unos 10 ancianos, expertos en psicología, quienes previo examen de los niños y con el consentimiento de los padres, eligen el nombre que quieren conservar. Una vez terminada la ceremonia los familiares de los niños entregan obsequios a los miembros del consejo. La fiesta continúa, la alegría es desbordante, entonces comienzan las bromas de los nayicpi, (amigos, bromistas calificados), que se dirigen a sus amigos con expresiones despectivas que hieren el orgullo propio, provocando con un tono burlón, para escandalizar frente a los demás;mostrando así que pueden más y son más, apoyados en actitudes de falsa amabilidad y en el engaño, mediante expresiones agresivas que humillan a sus amigos personales, cuidándose los otros de no ser heridos en su orgullo.
Esta costumbre permanece hasta el presente y se da concretamente en las relaciones humanas que surgen de la convivencia diaria, donde se pueden observar actitudes antagónicas tales como: verdad y mentira, honestidad y engaño, soberbia y humildad. Esta tradición milenaria es todavía conservadas por algunas familias.

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